
Según a quién se pregunte todos conocemos algún pelota, están por todas partes, a no ser que preguntes a uno de ellos, entonces te dirá que el no conoce a ninguno, por supuesto no miente, eso de dar siempre la razón a sus superiores, hacer todo lo que le dicen sin protestar, poner a parir a sus compañeros o amigos en beneficio propio y el escozor de las rodillas peladas de comer tantas poll… para ellos es lo mas normal del mundo. A esta gente se la reconoce muy fácilmente, es solitaria, con la mirada perdida, un poco estirada y bastante prepotente, además en cuanto ve a alguien nuevo pierde el culo por caerle bien, baja de su pedestal para ofrecerte su mejor bienvenida con una sonrisa cálida y amistosa, tiene que tantear su territorio, no sea que alguien vaya a votar en su terreno, para después informar a sus jefes, de cómo es realmente el nuevo fichaje.
Esta gente no debería tener el derecho ni de comer pollas, habría que meterles un palo por el culo y hacer que saltaran a la comba sobre brasas ardiendo. ¿Qué es eso de ir con el cuento a los jefes de lo que hacemos o dejamos de hacer? ¿o intentar engañar a compañeros y amigos para conseguir sus metas? No se puede dar la espalda a quien lo necesita por un puto puesto de trabajo, que se creen, ¿que porque le asciendan van a conseguir el respeto de sus compañeros? Pues están muy equivocados, lo principal de un trabajo es tener buen ambiente con los que te rodean, e ir de cara, si a alguien tienes que llamarle cabronazo, se lo llamas, el te llamará lo que le apetezca, pero a la cara, que se sepa que no le tragas, no se puede ir de falso y caer bien a todo el mundo, tampoco digo que haya que ir repartiendo a diestro y siniestro, no nos tomemos todo al pie de la letra, solamente hay que respetar un poquito a los demás y ganarse las cosas por méritos propios. Ya se que eso es imposible, que siempre hay y habrá algún pelota a tu alrededor haciendo de las suyas.
Por eso el calvo de la semana es para vosotros, jodidos pelotas.
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